|
|
    Las medidas coordinadas de estímulos económicos para paliar la Gran Recesión de 2008-2009 evitaron que se convirtiese en una depresión. No obstante, como consecuencia, el déficit público de los países desarrollados que integran la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) se situó en el 8% del producto interior bruto (PIB) en 2010. Al mismo tiempo, el nivel de la deuda pública superará el 100% del PIB en 2011. Estos niveles no son sostenibles y presionan sobre los tipos de interés a largo plazo, lo que supone un riesgo para el crecimiento económico equilibrado.   De ahí la necesidad de una retirada de los estímulos fiscales y de planes de consolidación presupuestaria. Incluso el gobierno de uno de los países avanzados que mejor está evolucionando, Alemania, ha pospuesto una rebaja de los impuestos que figuraba en el programa electoral de la coalición gobernante en aras de una política fiscal responsable, de acuerdo con el nuevo mandato inscrito en la constitución germánica.   Ahora bien, las medidas de ajuste presupuestario pueden afectar a los gastos o a los ingresos (véase el recuadro «Hacia un crecimiento sostenido y equilibrado: el papel de las reformas fiscales» en la página 23). En general, hay evidencia empírica de que los recortes de los gastos son menos perjudiciales para el crecimiento económico a largo plazo que las subidas de impuestos,(1) máxime teniendo en cuenta el nivel alcanzado después de la tendencia ascendente a lo largo del siglo pasado. De hecho, los planes de estímulo de los países desarrollados durante la Gran Recesión se centraron en el impulso del gasto público. No obstante, este recuadro se concentrará en discutir alternativas referentes a los impuestos.   ¿Qué países podrían subir los impuestos? En principio, los candidatos parece que serían aquellos con déficits públicos muy abultados, especialmente si sufren la presión de los mercados financieros, y cuyo nivel relativo se lo permitiera. Esto sería un complemento de la reducción del gasto público a fin de lograr una disminución suficiente del déficit público. De todas formas, se imponen una serie de consideraciones. En primer lugar, el sistema fiscal como tal es más que la suma de una serie de impuestos, puesto que existen interacciones a tener en cuenta. Además, a la hora de modificar un tipo impositivo al alza, hay que tener presente su nivel, pues una subida podría suponer un incentivo para el fraude e incluso podría conducir no a un aumento de los ingresos sino a un decremento. Asimismo, habría que reflexionar sobre la equidad y la eficiencia.   Gravar los rendimientos del capital se enfrenta a su elevada movilidad, facilitada por la globalización. Por su alta sensibilidad a los tipos de gravamen no se considera muy factible obtener a partir de esta figura una sustancial expansión de los ingresos públicos. Sin embargo, para hacer frente a este problema últimamente se ha avanzado significativamente en estrechar el cerco a los denominados «paraísos fiscales» y en implementar acuerdos bilaterales o multilaterales entre países para intercambiar información tributaria.   Elevar los ingresos a través del impuesto de sociedades también está dificultado por la movilidad de las empresas en un entorno globalizado. Además, a fin de atraer inversiones, bastantes países han entrado en una dinámica de competencia fiscal que complica la subida del tipo del impuesto. Con todo, los organismos supranacionales apuestan por incrementar los ingresos no tanto por un alza del tipo de gravamen como reduciendo las bonificaciones, ya sea en la base o en la cuota, pues algunas pueden no estar justificadas en términos de eficiencia o provocar distorsiones. Ello no quiere decir, naturalmente, que se deban eliminar todas ellas. Por ejemplo, las desgravaciones por I+D pueden ser un intento de internalizar las llamadas externalidades positivas, es decir, situaciones en las que los beneficios sociales exceden a los privados.   (1) Véase IMF, World Economic Outlook, octubre de 2010.   No tan movible se considera el factor trabajo. Con todo, un aumento excesivo de la tributación en el impuesto sobre la renta de las personas físicas puede perjudicar la inversión en capital humano y consiguientemente el crecimiento económico. Para elevar los impuestos a través de esta figura los expertos del Fondo Monetario Internacional aconsejan especialmente revisar las deducciones en este impuesto, que puede que no siempre sean apropiadas. Así, se estima que la desgravación hipotecaria existente en Estados Unidos tenía por efecto principal la compra de casas más grandes.
  Las contribuciones a la Seguridad Social también afectan al empleo del factor trabajo. Se ha argumentado que una rebaja en las contribuciones empresariales a la Seguridad Social podría aumentar la demanda de ocupación al abaratar los costes laborales. Dependiendo de su nivel en los distintos países sería más o menos factible. Con todo, habría que considerar su efecto en la financiación de la Seguridad Social.   En este contexto, los impuestos sobre el consumo aparecen como menos nocivos para el crecimiento económico a medio y largo plazo según algunos estudios económicos.(2) Dentro de ellos, la figura más importante es el impuesto sobre el valor añadido, que puede suponer una no despreciable fuente de elevación de los ingresos, dentro de ciertos límites, sobre todo para los países con tipos por debajo de la media. No obstante, no hay que olvidar que a corto plazo un incremento de los tipos de gravamen afectaría a la inflación de los precios de consumo al alza, y podría suponer un aumento de los costos empresariales si se trasladase a los salarios.   Por ello, los expertos del Fondo Monetario Internacional(3) recomiendan la supresión de algunos tratamientos preferenciales si no están suficientemente justificados. Ello, juntamente con más eficiencia en la administración del impuesto y con un mayor grado de cumplimiento, permitiría elevar los ingresos públicos sensiblemente.   Por otro lado, los impuestos especiales son susceptibles de aumentos en algunos casos. Así, se podría impulsar la eficiencia energética y también proteger el medio ambiente (véase el recuadro «Hacia un crecimiento sostenido y equilibrado: el papel de las reformas fiscales» en la página 23). No obstante, habría que tener en cuenta su impacto sobre la competitividad. También se ha sostenido que un alza de los impuestos sobre el alcohol o el tabaco, además de permitir un ascenso de los ingresos, cubriría objetivos de salud pública.   De todas formas, el menor grado de movilidad de la base imponible lo representa la propiedad inmobiliaria y algunos estudios(4) consideran que los impuestos que lo gravan son menos perjudiciales para el crecimiento económico que los anteriores. No obstante, usualmente se deciden a un nivel inferior al Estado y, por otra parte, suelen ser especialmente impopulares.(5)   En economía, como en medicina, no existen medicamentos sin ningún efecto secundario. Por ello, dependiendo de los países y del momento económico por el que atraviesan puede ser recomendable un determinado «cóctel» de medidas después de un análisis de costes y beneficios. En última instancia, se tratará de una decisión política, puesto que, en definitiva, la estructura fiscal depende de la elección de cada sociedad sobre cómo decide financiar el nivel de gasto público que considera adecuado.   (2) Véase Myles, G. D., 2009, «Economic Growth and the Role of Taxation - Theory», OECD Economics Department Workings Paper 713. OECD Publishing. Doi: 10.1787/222800633678.   (3) Véase IMF, Fiscal Monitor, noviembre de 2010.   (4) Véase OECD, Tax Policy Reform and Economic Growth, 2010. OECD Publishing. http://dx.doi.org/10.1787/9789264091085-en.   (5) Véase European Economy. Occasional Papers 45. March 2009. «The quality of public finances and economic growth: Proceedings to the annual Workshop on public finances». Bruselas, 28 de noviembre de 2008.   Este recuadro ha sido elaborado por Pere Miret   Departamento de Economía Europea, Área de Estudios y Análisis Económico, "la Caixa"
Todos los documentos están en formato Adobe Acrobat (formato PDF).
|
Descárgate un accceso a Estudios y Análisis Económico desde tu móvilTe enviaremos gratis un SMS con el acceso directo |