Noticias Estudios Noticias Estudios


Estudios y Análisis Económico > Información económica > Informe Mensual > Edición web 18-5-13
Informe Mensual, núm 359 - Julio-Agosto 2012
Resumen ejecutivo
Informe entero ( 2,2 MB )
     

La crisis del euro pone en peligro la recuperación mundial

El crecimiento mundial pierde impulso. La actividad económica internacional muestra una cierta debilidad en estos meses centrales del año. Los informes sobre el sector manufacturero ponen de relieve que el crecimiento de Estados Unidos, China y otros emergentes es más frágil de lo previsto, mientras que la zona del euro sigue bajo los efectos de la recesión. Muestra de este enfriamiento de las expectativas es el descenso del precio del barril de petróleo hasta los 90 dólares, casi un 30% inferior al máximo anual alcanzado en marzo. Sin embargo, la principal preocupación sigue siendo la crisis del euro, tanto por lo que se refiere a las perspectivas de crecimiento como a las tensiones en la deuda soberana, el impacto de los ajustes fiscales o la capacidad de alcanzar soluciones efectivas por parte de los gobiernos y de las instituciones comunitarias. En este contexto, los inversores han reaccionado con distintos grados de sensibilidad, optando en general por la cautela.
Por lo que se refiere a la economía estadounidense, esta se encamina hacia un escenario más débil de lo que preveía el consenso en primavera, tras la publicación del avance del producto interior bruto (PIB) del primer trimestre. La principal causa de este enfriamiento hay que encontrarla en la pérdida de impulso en la recuperación del mercado de trabajo. Un mercado laboral más débil se traduce inevitablemente en un estancamiento de los ingresos de los hogares, que acaba repercutiendo en el gasto de consumo privado, motor de la actividad. Sin embargo, nuestra previsión de crecimiento del PIB para el conjunto de 2012 se mantiene cerca del 2%, ya que la mejora del mercado de la vivienda y, especialmente, el descenso del precio del petróleo podrían compensar buena parte de estas debilidades. Los riesgos, empero, están sesgados a la baja, ya que la crisis de la eurozona y la paulatina pérdida de ritmo de algunos países emergentes pueden prolongarse en el tiempo.
La recuperación estadounidense se debilita y la Fed fuerza más relajación en los tipos de interés. La Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, reconoce esta mayor debilidad de la economía y ha rebajado sus previsiones de crecimiento. Como consecuencia, la Fed ha decidido mantener los tipos de interés en el rango del 0%-0,25% y, además, ampliar el plazo de aplicación de la denominada «Operación Twist» hasta finales de 2012. Con este programa, cuyo fin estaba previsto para junio, la entidad pretende seguir extendiendo la duración media de su cartera de deuda y reducir, aún más si cabe, los tipos de interés a largo plazo. A través de la compra de bonos del Tesoro americano a largo plazo y la venta de aquellos con un vencimiento inferior a tres años, la Fed pretende flexibilizar las condiciones de financiación del sector privado y disipar cualquier amenaza deflacionista sobre la economía.
China, como otros emergentes, aplica medidas de estímulo para contener la ralentización de la actividad. En China, los indicadores apuntan a una ralentización de la actividad. De todas formas, los datos de mayo fueron mejores de lo esperado por los analistas y son consistentes con un aterrizaje suave, coherente con nuestra previsión de un crecimiento cercano al 8% en 2012. Además, los datos de inflación, por debajo del objetivo gubernamental del 4%, han permitido seguir con las políticas expansivas. En esta línea se enmarcan la bajada del tipo de interés oficial en 25 puntos básicos, hasta el 6,31% a principios de junio, y el recorte en 50 puntos básicos del coeficiente de caja a mediados de mayo. En lo que queda de año prevemos nuevas bajadas del coeficiente de caja, entre 100 y 150 puntos básicos, así como un nuevo recorte del tipo de interés a principios del tercer trimestre.
La crisis de la zona del euro se ha convertido en el principal problema de la economía mundial. En cuanto a Brasil, los datos de crecimiento del primer trimestre decepcionaron al mostrar un mero 0,2% respecto al trimestre anterior, lo que, en cifra interanual, representa un exiguo avance del 0,8%. Así, la economía se instala en un crecimiento muy bajo sin que se divise señal alguna, por ahora, del tan ansiado rebote. Ante esta evidencia, las autoridades brasileñas han anunciado nuevas medidas de estímulo, entre las que figuran mayores facilidades de crédito, barreras a las importaciones y una nueva línea de crédito fiscal a disposición de los estados. En cambio, la economía mexicana mantiene su vigor gracias a la renovada fortaleza del gasto interno, en un entorno de moderación de los precios.
Pero el principal problema que angustia a la economía mundial sigue siendo la situación de la zona del euro. La desconfianza de los inversores parece no tener paliativos. La buena noticia de las elecciones griegas apenas ha hecho mella en tal desconfianza. Previamente a las mismas, las apuestas sobre la salida de los helenos de la zona monetaria del euro se habían situado en máximos. Pero el resultado ha sido un Gobierno tripartito entre los conservadores de Nueva Democracia, los socialistas del Pasok y el partido de la Izquierda Democrática, todos ellos pro euro, habiéndose anunciado que la Unión Europea podría conceder más tiempo a Grecia para reducir el déficit fiscal.
Ni el aceptable resultado de las elecciones griegas ni el anuncio de la ayuda financiera a España despejan la desconfianza. Tampoco sirvió para calmar a los mercados el anuncio de la ayuda financiera a España por un importe de hasta 100.000 millones de euros para recapitalizar el sistema bancario. El castigo a la deuda soberana de los países de la periferia europea, y en concreto a España, no se ha contenido. A esta penalización también han contribuido las rebajas de la calificación crediticia que las principales agencias aplicaron tanto al Reino de España como a gran parte de las entidades financieras nacionales. Así, la rentabilidad del bono español a 10 años llegó a superar la barrera del 7% durante varias sesiones, y el diferencial con el bund alemán volvió a rebasar los 500 puntos básicos, nivel máximo desde la entrada del euro. En estas condiciones está claro que la financiación no oficial del exterior, tanto del sector público como del privado, se ha reducido a niveles mínimos.
La cumbre que el Consejo Europeo va a celebrar a finales de junio constituye una nueva oportunidad para adoptar soluciones viables que frenen la involución actual. Este mes, Chipre ha anunciado su petición de financiación de emergencia de los fondos de rescate europeos, sumándose así a Grecia, Irlanda, Portugal y España. Con la percepción de que los mercados podrían provocar problemas de solvencia en España y con Italia en el punto de mira, lo que en último extremo está en juego es la propia supervivencia del proyecto de la moneda única, un pilar clave de la actual construcción europea.
¿Conseguirá el Consejo Europeo alcanzar soluciones efectivas? Los jefes de Estado y de Gobierno que se van a reunir en Bruselas van a plantear pasos hacia una integración financiera, fiscal y presupuestaria más estrecha, incluyendo alguna forma de supervisión bancaria supranacional, un mecanismo común de garantía de depósitos y de resolución de crisis bancarias y una comunitarización de la deuda soberana. Pero estas reformas suponen un calendario prolongado y exigen un compromiso político muy sólido, lo que las convierte en soluciones a medio o largo plazo. En cambio, la desconfianza de los mercados exige soluciones rápidas y contundentes, si no se quiere deteriorar la situación hasta hacerla irreversible, orientadas hacia la desconexión del riesgo soberano del bancario o hacia la capacidad de financiación de los fondos de rescate. Al cierre de esta edición, las primeras noticas apuntan a avances importantes en esta línea.
La recesión de la economía española se acentúa. Otra medida planteada ante los líderes europeos es el lanzamiento de políticas orientadas al crecimiento, con planes de inversión contundentes. El hecho es que si durante el primer trimestre la economía de la eurozona presentó un crecimiento del PIB nulo, en el segundo trimestre la contracción del mismo podría haber sido significativa, vistos los indicadores económicos avanzados. Ello constituye un nuevo elemento de presión sobre las economías intervenidas, que encuentran menos margen de expansión en los mercados exteriores.
En el caso de la economía española, el perfil recesivo es similar, en la medida en que se estima que en el segundo trimestre la actividad ha caído más que en el primero (-0,3% intertrimestral). Por el lado de la oferta, además del desplome del sector de la construcción y el inmobiliario, la contracción de la industria manufacturera no se atenúa, mientras que el sector público frena su gasto, acuciado por la exigencia de reducir el déficit.
Debilidad económica generalizada y deterioro constante del mercado de trabajo. La mayoría de los indicadores tanto de oferta como de demanda han mantenido una tónica negativa y han empeorado respecto a meses anteriores. Así es en los casos del índice de confianza de los consumidores y del correspondiente a la construcción, ya que en mayo ambos disminuyeron 5 y 6 puntos respecto al mes anterior. Al retroceso de la confianza de los consumidores hasta niveles de primavera de 2009 se une la caída de las ventas minoristas, las cuales disminuyeron en abril un 9,5% interanual. Respecto al sector exterior, los últimos datos correspondientes al mes de abril revelan que las exportaciones retrocedieron un 0,8%, si bien los indicadores de turismo exterior de mayo han sido positivos. La debilidad económica es una característica compartida con la mayor parte de Europa, de ahí que las exportaciones a nuestro principal socio comercial cayeran un 4,6%.
Los efectos de la recesión se dejan notar claramente en el mercado de trabajo. Aunque los registros de afiliación y paro registrado del mes de mayo mostraron una mejoría, ello fue gracias a la estacionalidad propia del periodo ya que, una vez corregida esta, el resultado es un empeoramiento sustancial de las variables. El ajuste del mercado laboral se está efectuando principalmente vía el número de ocupados, pero los salarios también están respondiendo al debilitamiento de la actividad, aunque en menor medida. Así, la encuesta trimestral del coste laboral del primer trimestre de 2012 muestra una intensificación de la contención salarial, con unos costes salariales por trabajador que se incrementaron un 1,2% interanual, una tasa ligeramente inferior a la registrada el trimestre anterior. Asimismo, la moderación salarial contribuyó a que se desaceleraran significativamente los costes laborales por trabajador, cuya tasa de crecimiento interanual se situó en el 1,1%.
El incumplimiento del objetivo de déficit público exige una respuesta política ambiciosa. El repliegue de la demanda interna provoca, a su vez, un retroceso de los ingresos tributarios mayor del esperado, lo que está poniendo en duda la capacidad de alcanzar el déficit público comprometido para este año, que se cifra en el 5,3% del PIB. Pese a las reformas emprendidas hasta ahora y los esfuerzos de las administraciones públicas por atajar los desvíos presupuestarios, lo cierto es que, como afirma el informe preliminar del Fondo Monetario Internacional, es ineludible tomar medidas adicionales con carácter urgente. Estas deben ser capaces de afrontar los desafíos de una doble recesión, de un desempleo inaceptablemente elevado, de una deuda pública escalando a niveles insostenibles y de un sector financiero necesitado de recapitalización en algunos de sus elementos. Las próximas semanas van a ser decisivas en este sentido, tanto en lo que se refiere a eventuales nuevos paquetes de política económica, como a la respuesta y eficacia de las instituciones europeas.
28 de junio de 2012

Cronologia

Agenda





Puedes suscribirte ahora para que te avisen por correo electrónico cada vez que se actualice el Informe Mensual en internet.

Todos los documentos están en formato Adobe Acrobat (formato PDF).
Para poder visualizar un documento con formato PDF necesitas el programa Acrobat Reader. Si no lo tienes instalado, descárgalo ahora.


 

mb

mb

Descárgate un accceso a Estudios y Análisis Económico desde tu móvil

Escribe aquí tu teléfono:

Te enviaremos gratis un SMS con el acceso directo

sub