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Estudios y Análisis Económico > Información económica > Informe Mensual > Edición web 18-6-13
Informe Mensual, núm 302 - Mayo 2007
Unión Europea
Informe entero sin compactar ( 1,5 MB )
     

Zona del euro

Zona del euro: la demanda interna se suma a la fiesta

En la zona del euro, buen ritmo de actividad en el primer trimestre. La zona del euro sigue disfrutando de una etapa de excelente ritmo de actividad. Tras acabar el año en un ritmo de crecimiento del 3,3% interanual, resultado combinado de la mayor contribución de la demanda interna y externa, el primer trimestre de 2007 se mantiene en una tónica que, aunque levemente menos expansiva, es similar. Así lo atestigua, por ejemplo, el máximo en seis años registrado en marzo (111,2 puntos) por el índice de sentimiento económico, uno de los indicadores de carácter más general.
Junto al fuerte ritmo de actividad, otro rasgo importante es la basculación hacia una mayor aportación de la demanda interna. El crecimiento estable de las ventas al por menor en enero y febrero (1,2% interanual) y la recuperación de tres puntos de la confianza del consumidor en el primer trimestre apuntan a que el consumo de los hogares sigue acelerándose en el principio de 2007. Adicionalmente, el gasto de las familias se está viendo apoyado por la disminución de la tasa de paro (situada en febrero en el 7,3%, siete décimas menor que la de hace un año).
Este mejor tono del consumo reviste indudable importancia, toda vez que es un componente de la demanda que acostumbra a exhibir notable inercia y que representa un 60% del producto interior bruto. De esta manera, una tendencia alcista del consumo facilitará la prolongación de la actual etapa de bonanza económica al tiempo que limitará, en parte, los posibles «contagios» de una hipotética desaceleración estadounidense.
La recuperación del consumo privado facilitará que la expansión se prolongue. Y ésta es una noticia positiva, ya que difícilmente la aportación de la demanda externa podrá repetir el fuerte registro del cuarto trimestre de 2006, cuando contribuyó con un tercio del crecimiento total. Con todo, cabe señalar que el comportamiento exportador sigue siendo positivo. En el promedio de enero y febrero, las exportaciones se situaron un 10% por encima del nivel de un año antes, lo que combinado con un ritmo importador inferior -las importaciones crecieron un 8% interanual en idéntico periodo-, ha facilitado una notable reducción del déficit comercial. Así, en febrero, el saldo comercial negativo acumulado de 12 meses se situó en los 3.500 millones de euros, en franca mejoría respecto al desequilibrio de 13.100 millones de euros del cuarto trimestre.
La gran beneficiada de esta recuperación, tanto interna como externa, es la industria. En febrero, la producción industrial creció un 4,1% interanual, retornando a los mejores registros del año 2006. Si se atiende a la clara recuperación de la confianza industrial, un indicador de carácter anticipatorio, las perspectivas del sector secundario son favorables. Y a esta tendencia se suman los servicios, que están exhibiendo una notable alza en el tramo inicial del año. La recuperación de industria y servicios permite contrarrestar la incierta evolución de la construcción que, tras levantar cabeza en 2006, ha acusado un cierto empeoramiento de expectativas en el primer trimestre de 2007.
La inflación, en el 1,9%, deberá ser seguida con atención dado el contexto de tensiones del petróleo. Tras este despliegue de noticias favorables, la nota de cautela la ofrece la evolución de los precios de consumo. Cuando se confiaba en que el índice de precios de consumo (IPC) armonizado tendería a desacelerarse o, como mínimo a estabilizarse, el mes de marzo ha sorprendido con un repunte, hasta el 1,9% interanual (1,8% interanual en febrero). Ciertamente, ni la magnitud de la aceleración ni el propio nivel son preocupantes. Pero la tendencia reciente a la aceleración del núcleo subyacente, es decir, aquél que excluye la energía y la alimentación elaborada, junto al rápido empeoramiento del componente energético, son dos evoluciones poco satisfactorias que habrá que seguir con atención.

Alemania

Alemania: horizonte despejado

Alemania deja atrás las dudas sobre el primer trimestre gracias al vigor combinado de la demanda interna y externa. Hasta la fecha, la gran protagonista de la recuperación europea está siendo Alemania. Por ello, discernir el actual pulso de la actividad reviste más interés que nunca. En términos generales, la situación se puede calificar de positiva. Aunque preocupaba un posible retraimiento del gasto de las familias debido a la subida del impuesto sobre el valor añadido (IVA), la realidad ha desmentido los augurios más pesimistas. A pesar de que las ventas al por menor se han contraído en los meses de enero y febrero, su ritmo de caída ha sido menor de lo esperado. Adicionalmente, la confianza del consumidor ha repuntado notablemente en el primer trimestre, sumando un ascenso de 5,4 puntos desde diciembre de 2006. Mientras, la producción industrial de bienes de consumo ha aguantado estable en los dos primeros meses de 2007.
La demanda interna no se encuentra sola en esta bonanza, ya que el superávit comercial suma siete meses consecutivos en recuperación. Así, en términos de saldo acumulado de doce meses, el superávit comercial alcanzó los 167,3 miles de millones de euros en febrero. Este resultado deriva, en gran medida, del impulso exportador. Las exportaciones en febrero crecieron un 11% interanual, en lo que significa su decimoquinto mes avanzando a un ritmo interanual de dos dígitos. Las importaciones, en cambio, se han mostrado más contenidas desde el cuarto trimestre de 2006, pero ahora seguramente consolidarán la tendencia a la aceleración mostrada en febrero, mes en el cual crecieron un 11% interanual.
La producción industrial, en sus máximos desde 1991. Por el lado de la oferta se repite el panorama favorable. La producción industrial crece a un ritmo no alcanzado desde el lejano 1991 (aumento del 7,6% interanual en febrero) y las expectativas de los empresarios, aproximadas por el indicador IFO de actividad empresarial, vuelven a acercarse a los máximos desde la reunificación alemana al registrar el nivel de los 109 puntos en abril. A esta situación boyante de la industria se le suma la continuación de la tendencia a la recuperación de los servicios, que se inició en la segunda mitad de 2006.
La tasa de paro disminuye y la creación de empleo se acelera. Una de las consecuencias más positivas de la recuperación germana está siendo la progresiva mejora del mercado laboral. La tasa de paro ha descendido en los últimos doce meses 2,1 puntos porcentuales, situándose en marzo en el 9,2% de la población activa. También el empleo está reflejando el mejor tono económico. En febrero, el ritmo de creación de ocupación fue un 1,5% mayor al de un año antes.
Incluso la inflación, doblemente afectada por el mayor tirón de la demanda interna y por el efecto de la subida del IVA, ofrece un recorrido sólo moderadamente alcista. Así, el ritmo de crecimiento del IPC en marzo, del 1,9% interanual, a pesar de ser tres décimas superior al registro de febrero debería ser, de cumplirse las previsiones del conjunto de analistas, el techo anual en materia de crecimiento de precios.

Francia

Francia: economía en recuperación

La expansión compromete la estabilidad de precios. ¿Qué panorama se encontrará el nuevo ocupante del Palacio del Eliseo? Sea Nicolas Sarkozy o Ségolène Royal el sexto presidente de la Quinta República Francesa, la evolución económica no debería generar excesivas preocupaciones en el corto plazo. Durante el primer trimestre, las constantes vitales de la coyuntura gala han exhibido tendencia a la recuperación. El consumo de los hogares creció por encima del 6% interanual en el promedio de enero y febrero, ratificando el que hasta la fecha ha sido el principal sostén de la recuperación, el gasto de las familias.
Esta favorable evolución del consumo se ha visto apuntalada por la progresiva disminución del paro, que se situó en el 8,4% en febrero, con lo que la reducción de la tasa de paro alcanzó 1,1 puntos en el último año. Este buen tono de la demanda interna es importante, porque la aportación del sector exterior va a seguir siendo muy reducida, según se desprende de la estabilización del déficit comercial desde el tercer trimestre de 2006.
Tampoco la industria -cuyo hipotético declive ha sido un tema recurrente en la campaña electoral- acaba de capitalizar la recuperación. Aunque en febrero se produjo un repunte de la producción industrial, ni el nivel de la confianza industrial ni la evolución de los pedidos del sector permiten esperar más que una moderada estabilización del ritmo de actividad del sector secundario. Esta tesitura deja a los servicios como principal motor sectorial de la expansión, un papel que, a tenor del alza de la confianza del sector hasta marzo pasado, está desempeñando de forma satisfactoria.
Cabe finalizar este repaso a la coyuntura francesa, en conjunto favorable, con una nota final optimista: a pesar de la recuperación y del dinamismo de la demanda interna, los precios de consumo siguen anclados en una zona de reducidas tensiones. Así, en marzo, el IPC creció apenas un 1,2% interanual, un ritmo similar al registrado desde el cuarto trimestre de 2006.

Italia

Italia: la dolce vita... económica

En Italia, el primer trimestre apunta a un ritmo de actividad satisfactorio. Insensible a la incertidumbre política, la economía italiana sigue encarrilada en una senda de expansión. Aunque parece indudable que el primer trimestre refrenará en parte el expansivo ritmo del cuarto trimestre de 2006, los últimos datos conocidos avalan un tono coyuntural favorable. El indicador de sentimiento económico, que permite aproximar el ritmo de la actividad a nivel global, ha sumado 3 puntos en el primer trimestre, apuntando a que la etapa alcista del ciclo continúa.
Uno de los puntales de la actual recuperación está siendo la demanda interna y, más concretamente, el consumo privado. A tenor de la positiva evolución de la confianza del consumidor, situado en el nivel de los 13 puntos negativos en marzo (a comparar con los 15 puntos negativos de febrero), el gasto de las familias va a seguir desempeñando este rol en la coyuntura transalpina.
El consumo privado mantiene un tono favorable, y en similar tesitura se encuentra la exportación. También está protagonizando una contribución notable la demanda externa. En febrero, el déficit comercial, en saldo acumulado de doce meses, se situaba en los 19.800 millones de euros, frente al déficit de 20.900 millones de euros de un mes atrás. De forma un tanto paradójica, la producción industrial, claramente orientada a la exportación, ha cedido en su impulso en los dos primeros meses del año, de manera que apenas crecía un 0,5% interanual en febrero. Con las exportaciones creciendo a un ritmo del 14% interanual en la media de enero y febrero, cabe esperar que la actividad industrial supere un bache que debería ser meramente puntual.
Por el contrario, la evolución del paro y de los precios es abiertamente positiva. Así, el IPC creció, en marzo, un 1,7% interanual, consolidando la inflación en los niveles inferiores al 2% en que se situó en el cuarto trimestre de 2006. También la evolución de la tasa de paro es favorable. En el cuarto trimestre de 2006, último dato disponible, ésta se situó en el 6,5% de la población activa, con lo que suma cuatro trimestres consecutivos en descenso.

Reino Unido

Reino Unido: tarjeta roja a la inflación

La inflación británica, en el 3,1% en marzo, dispara las alarmas. La noticia del mes ha sido, indudablemente, que la inflación se ha situado en el 3,1% interanual. La carta de Melvyn King, gobernador del Banco de Inglaterra, a Gordon Brown, ministro de economía, explicando porqué la situación ha sobrepasado en más de un punto porcentual el objetivo oficial del 2% -situación que preceptivamente genera la obligación de explicar públicamente la desviación- es ilustrativa: sólo en parte la desviación se ha debido a los componentes volátiles de alimentación y energía; el trasfondo real es una economía que está creciendo a un ritmo intenso, especialmente debido al dinamismo de la demanda interna, lo que está aumentando las tensiones.
Los últimos datos disponibles avalan el veredicto de King. Las ventas al por menor crecieron en febrero un 4,9% interanual, su máximo desde noviembre de 2004. La confianza del consumidor se ha recuperado con holgura del bache inesperado de enero pasado. Las matriculaciones de turismos han recuperado ritmo en marzo. En definitiva, tres indicadores clave de consumo muestran una tendencia alcista bastante notoria. Si a esta situación de demanda interna en expansión se le suma una tasa de paro en niveles históricamente reducidos (2,9% en marzo), la evidencia de una economía que tiende a «recalentarse» parece abundante.
El elevado dinamismo de la demanda interna no remite, lo que va a complicar el reequilibrio económico británico. Los indicadores de oferta, que aproximan el pulso cíclico con mayor precisión, reiteran el diagnóstico anterior. Aunque la producción industrial sigue renqueando, todos los restantes indicadores principales de oferta son expansivos. El sentimiento económico se ha situado en el nivel de los 111 puntos en marzo, un registro no alcanzado desde febrero de 2005. Igualmente los indicadores de servicios y construcción muestran una última tendencia alcista. Partiendo de esta situación, todo apunta a que la reconducción de los equilibrios será lenta.




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