Noticias Estudios Noticias Estudios


Estudios y Análisis Económico > Información económica > Informe Mensual > Edición web 18-5-13
Informe Mensual, núm 304 - Julio 2007
Mercados financieros - Mercados monetarios y de capital
Informe completo ( 1,09 MB )
     

El BCE apunta a nuevas alzas de tipos

Numerosos bancos centrales se siguen sumando al movimiento restrictivo de las políticas monetarias ante los riesgos inflacionistas. En las últimas semanas muchos bancos centrales han dado muestras de que la fase alcista actual de los tipos de interés sigue viva y coleando. Las expectativas de un notable crecimiento económico global, junto con el repunte del precio de las materias primas, en particular del petróleo, han intensificado los temores inflacionistas. De ello se han hecho eco numerosos bancos centrales, que han manifestado su voluntad de contribuir a la retirada de una liquidez todavía abundante.
El BCE podría volver a elevar su tipo de referencia en septiembre y diciembre hasta el 4,50%. El día 6 de junio el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió elevar sus tipos de interés de referencia en 25 puntos básicos. De esta forma, el tipo de interés del Eurosistema se situó en el 4,00%. Se trató de la octava alza desde el inicio del giro alcista en diciembre de 2005. Esta medida no constituyó ninguna sorpresa y había sido completamente descontada por el mercado. El presidente Jean-Claude Trichet justificó el aumento de los tipos por la necesidad de mantener contenidas las expectativas de inflación a medio plazo, insistiendo en que los riesgos para la inflación eran al alza.
Las nuevas proyecciones del Banco Central Europeo para el crecimiento económico en 2007 se sitúan alrededor del 2,6% y del 2,3% para 2008. En cuanto a la inflación media, las proyecciones se colocan en torno al 2% en 2007 y en 2008, habiéndose subido ligeramente las cifras para 2007, también a causa del alza del oro negro. Si a este panorama le añadimos que la media móvil trimestral del agregado monetario amplio M3 alcanzó una tasa de variación máxima histórica en abril y que se constata que la posición de la política monetaria del BCE es todavía relajada, no es extraño que el Sr. Trichet apuntara a nuevas alzas. No es descabellado suponer que el BCE volverá a aumentar sus tipos de interés en 25 puntos básicos en septiembre y posiblemente el ejercicio finalizará con un nivel del tipo oficial del 4,50%.
El gobernador del Banco de Inglaterra no consigue volver a subir su tipo de interés oficial, de momento. Por su parte, el Banco de Inglaterra se tomó una pausa después del incremento del mes de mayo y dejó su tipo de interés de referencia en el 5,50%. De hecho, el gobernador Mervyn King quería subir el tipo, pero no consiguió el apoyo mayoritario del consejo por segunda vez en su mandato. No obstante, el gobernador dejó claro que la orientación es al alza. Así, el mercado está anticipando nuevos incrementos en los próximos meses hasta el 6%.
La Fed probablemente mantendrá la posición de la política monetaria en los próximos meses. En cuanto a Estados Unidos, los nuevos datos macroeconómicos aparecidos en las últimas semanas, como la creación de empleo y las ventas minoristas, mejores de lo esperado, fomentaron la expectativa de que la desaceleración económica había tocado fondo en el primer trimestre y que un relanzamiento estaba en marcha. De esta manera, se disipó la perspectiva de un recorte del tipo de referencia de la Reserva Federal en la tercera semana de junio e incluso el mercado pasó a tomar en serio la posibilidad de nuevas alzas, tal como ha venido manteniendo desde junio de 2006 el presidente Ben Bernanke. Sin embargo, un dato de inflación suave en mayo atenuó estas expectativas, y lo que parece más probable en los próximos meses es el mantenimiento del tipo de interés oficial.
El yen y el franco suizo, divisas con bajos tipos de interés, registran mínimos históricos frente al euro. El Banco de Japón tampoco modificó el nivel del objetivo de los depósitos interbancarios diarios, situado en el 0,50% desde el mes de febrero. No obstante, dados los avances macroeconómicos y la voluntad del instituto emisor de ir normalizando gradualmente su política monetaria seguramente se producirá una nueva subida hacia el final del verano.
Otros bancos centrales sí que elevaron nuevamente sus tipos de interés. Así, el día 6 de junio, a rueda del Banco Central Europeo, el Banco de Dinamarca subió sus tipos de interés de referencia en 25 puntos básicos, situando los préstamos a 14 días en el 4,25%. Al día siguiente, el Banco de Nueva Zelanda incrementó igualmente su tipo de interés oficial en un cuarto de punto hasta el 8,0%. Una semana más tarde, el Banco de Suiza aumentó también en 25 puntos básicos su banda de referencia hasta el 2%-3%. El instituto helvético argumentó su decisión por un ligero deterioro de las perspectivas inflacionistas. Asimismo, el día 19 de junio el Banco de Suecia volvió a subir su tipo de interés oficial en un cuarto de punto hasta el 3,50% e indicó que se situaría en torno al 4% al final del año. En cambio, el Banco de Brasil bajó su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos hasta el 12,0% el día 6 de junio, continuando el giro bajista comenzado en septiembre de 2005.

El carry trade ataca de nuevo

La tranquilidad ha predominado en general en los mercados de cambios en el último periodo a pesar de la volatilidad en los mercados bursátiles. En este marco, en las últimas semanas el carry trade, operaciones de endeudamiento en divisas de bajos tipos de interés e inversión simultánea en monedas de alto rendimiento, ha campado a sus anchas. Así, el yen ha continuado deslizándose a la baja. El tipo de cambio efectivo de la divisa japonesa anotó la cota mínima desde octubre de 1998 en la cuarta semana de junio. En la misma semana, la moneda nipona marcó el nivel mínimo histórico contra el euro al cotizarse en 166,8 unidades y la cota mínima contra el dólar de los últimos cuatro años y medio. Asimismo, en el mismo periodo el franco suizo, otra divisa con bajo tipo de interés, registró un nuevo mínimo histórico con relación a la moneda única europea.
El Banco de Nueva Zelanda interviene para frenar la fuerte apreciación del dólar neozelandés. En la otra cara del carry trade, el dólar de Nueva Zelanda, con un tipo de interés oficial en el 8%, en la banda alta de los países desarrollados, registró una notable apreciación en el último periodo. Así, en la segunda semana de junio la moneda austral alcanzó el récord de los últimos 22 años contra el dólar de Estados Unidos. Esta subida fue juzgada inaceptable por el Banco de Nueva Zelanda y en desacuerdo con los fundamentos macroeconómicos, hasta el punto de que al principio de la tercera semana de junio intervino abiertamente en el mercado por primera vez desde que dejó flotar libremente su moneda en 1985. Su venta de dólares neozelandeses frenó el alza de esta moneda, pero no fue suficiente y probablemente debió actuar nuevamente. De hecho, esta situación expresa una cierta inconsistencia, ya que el alza del dólar neozelandés fue apoyada justamente por el aumento del tipo oficial de Nueva Zelanda el día 7 del mes, como se ha comentado anteriormente en este capítulo.
La subida del real brasileño preocupa a las autoridades del país y el Banco de Brasil dicta medidas para moderar su alza. Otra moneda que ha experimentado tensiones alcistas en las últimas semanas ha sido el real brasileño, con altos tipos de interés, si bien en este caso se trata de un país emergente. La subida del real hasta 1,90 unidades frente al dólar comportó que el Banco de Brasil dictara una serie de medidas sobre la exposición de los bancos en moneda extranjera en la segunda semana de junio para intentar moderar la apreciación de la divisa brasileña.
El dólar ha continuado la senda descendente comenzada en 2002, como se puede observar en el gráfico siguiente, presionado por un déficit exterior todavía abultado. Así, en la segunda semana de junio el tipo de cambio efectivo en relación con un amplio conjunto de divisas cayó hasta la cota mínima desde julio de 1997. No obstante, posteriormente se recuperó en cierta medida al disiparse las expectativas de un recorte del tipo de interés de la Reserva Federal.
El euro, sin embargo, se ha apreciado en la primera mitad del ejercicio en relación con un amplio conjunto de divisas. La elevación del tipo de interés oficial del Banco Central Europeo en medio punto hasta el 4,0% ha contribuido a este comportamiento.

Brusco repunte de las rentabilidades de los bonos públicos

Las expectativas de una mejora de la economía norteamericana, una ligera alza de las expectativas de inflación y una menor demanda de bonos por parte de inversores extranjeros empujan la rentabilidad de los bonos del Tesoro hacia arriba. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos experimentaron un fuerte repunte desde mediados de mayo hasta mediados de junio. Así, el tipo de interés implícito de los bonos del Tesoro a 10 años alcanzó el 5,25% el día 12 de junio, la cota máxima desde mayo de 2002. Esta rentabilidad aumentó en 61 puntos básicos en poco más de un mes, partiendo de un nivel ligeramente inferior al anotado justo antes del inicio del giro alcista de la Reserva Federal el 30 de junio de 2004 que llevó el tipo de interés oficial del 1,0% al actual 5,25%.
¿Cuáles son las causas de este brusco repunte? Parece que han actuado varios factores. El más importante es el de las expectativas de una mejora en las perspectivas de la economía estadounidense, como atestigua el aumento del tipo de interés real medido por los bonos indiciados con la inflación. Una ligera alza de la inflación esperada también ha contribuido, espoleada por el reciente encarecimiento del petróleo y otras materias primas. Además, existen indicios de que inversores extranjeros como los bancos centrales asiáticos han disminuido su demanda de bonos del Tesoro norteamericano. Por otro lado, el rendimiento de los bonos también refleja la perspectiva de unos tipos de interés a corto plazo en unos niveles más altos de los que se anticipaba.
Después del abrupto remonte de la rentabilidad de la deuda pública norteamericana a largo plazo, ésta cedió en los días siguientes, impulsada también por unos moderados datos de inflación del mes de mayo. Con todo, la curva de tipos de interés de Estados Unidos se ha normalizado en las últimas semanas, es decir, los rendimientos son mayores cuanto más largos son los plazos, como se puede apreciar en el gráfico siguiente.
Con la reciente subida, se puede decir que las rentabilidades de los bonos tienden a normalizarse después de un largo periodo en que han permanecido muy deprimidas. A pesar de ello, la prima de riesgo de los bonos soberanos emergentes apenas ha aumentado desde el mínimo histórico registrado al principio de junio. Asimismo, las primas de riesgo de los bonos empresariales se sitúan en general en niveles reducidos.

Los bonos no pueden con las bolsas

Los rendimientos de los bonos tienden a normalizarse después de un periodo de niveles reducidos. El empuje casi imparable de las bolsas las llevó a marcar máximos históricos en numerosos casos en los primeros días de junio. El notable crecimiento económico global, junto con un aumento de los beneficios empresariales, una liquidez abundante en los mercados financieros internacionales y el dinamismo de las operaciones corporativas siguieron dando apoyo a las bolsas. El movimiento alcista de las bolsas internacionales soslayó esta vez una fuerte caída en el mercado chino al final de mayo. No obstante, el marcado repunte de las rentabilidades de los bonos del Estado desde mediados de mayo terminó por hacer mella en el ánimo de los inversores. Así, en la segunda semana de junio los mercados bursátiles internacionales experimentaron una notable corrección.
Las bolsas internacionales retroceden después de marcar máximos históricos al principio de junio ante la subida de las rentabilidades de los bonos, pero posteriormente se recuperan. Sin embargo, una vez que los rendimientos de los bonos empezaron a retroceder en la tercera semana de junio, el optimismo volvió a prevalecer. De este modo, los índices bursátiles recuperaron terreno y muchas bolsas emergentes incluso volvieron a marcar nuevos récords en la cuarta semana del mes.
El índice Standard & Poor’s logra superar el máximo del año 2000. En Estados Unidos la mejora del panorama económico y las recompras de las propias acciones por parte de empresas cotizadas han contribuido a la bonanza bursátil. Así, el índice Standard & Poor’s 500 de la bolsa norteamericana hacia el final de mayo superó por primera vez el máximo histórico del año 2000. El índice Nasdaq, a remolque del buen comportamiento de los valores tecnológicos, registró la cota máxima de los últimos seis años y medio en la cuarta semana de junio, si bien se colocaba más de un 45% por debajo del máximo histórico de antes del estallido de la burbuja tecnológica. No obstante, los sectores que presentaban un mejor balance acumulado eran los de materiales y energía. En el polo opuesto, el sector financiero, afectado por la crisis de las hipotecas de alto riesgo, no superaba la par del ejercicio.
El índice Dax de la bolsa alemana marca un nuevo récord en la cuarta semana de junio. En el otro lado del Atlántico, destaca sobre todo la bolsa alemana, que ha capitalizado el vuelco en las expectativas económicas del gigante europeo. Así, el índice Dax de la Bolsa de Frankfurt el día 20 de junio sobrepasó por primera vez el máximo histórico del año 2000 y próximo a finalizar el primer semestre presentaba un avance sobre diciembre superior al 20%.
La bolsa española sufre una corrección después de registrar un nuevo máximo al comienzo de junio. El índice IBEX 35 de la bolsa española registró una nueva cota máxima el día 1 de junio al alcanzar los 15.501,5 puntos. Después de este notable ascenso experimentó una corrección y llegó a perder la cota de los 15.000 puntos. No obstante, con el apoyo de nuevas operaciones empresariales y de la expansión de los resultados de las sociedades mostraba resistencia a la baja y presentaba unas considerables ganancias sobre diciembre.
El índice de la Bolsa de Shanghai A bajó el 6,5% el 30 de mayo a raíz de que las autoridades chinas triplicaron la tasa sobre las operaciones bursátiles para intentar frenar la descontrolada alza del mercado. Pocos días más tarde este índice volvió a caer el 8,3% ante el temor de los inversores a nuevas medidas disuasivas. No obstante, posteriormente se recobró el sentimiento positivo y el índice chino volvió a subir con fuerza, acercándose al récord del 29 de mayo, pero persistía la volatilidad.
Muchas bolsas emergentes anotan cotas máximas históricas en las últimas semanas de junio. El resto de bolsas emergentes capearon bien el reciente temporal en general y en numerosos casos anotaron máximos históricos en las últimas semanas de junio. Entre las bolsas que marcaron nuevos récords cabe mencionar las de Polonia, Corea del Sur, Hong Kong, Singapur, Filipinas, Indonesia y Brasil.




Puedes suscribirte ahora para que te avisen por correo electrónico cada vez que se actualice el Informe Mensual en internet.

Todos los documentos están en formato Adobe Acrobat (formato PDF).
Para poder visualizar un documento con formato PDF necesitas el programa Acrobat Reader. Si no lo tienes instalado, descárgalo ahora.


 

mb

mb

Descárgate un accceso a Estudios y Análisis Económico desde tu móvil

Escribe aquí tu teléfono:

Te enviaremos gratis un SMS con el acceso directo

sub